La cocina es considerada el corazón de tu hogar. No hay nada más agradable que una cocina impecable, que provoque cocinar y sobre todo que no sea la razón de momentos incómodos con visitas inesperadas. Lo más importante de todo es que nuestra cocina nos evite enfermedades y accidentes por contaminación cruzada. Aunque la labor de mantener limpia la cocina es bastante ardua, podemos hacerlo sin morir en el intento. Aquí encontrarás algunos tips para que ahorres tiempo y dinero, mantengas una cocina limpia, saludable para todos y no termines tan cansada después de todo:

  1. Utiliza      las bolsas del mercado para la basura y sácala todos los días. Coloca      periódico en el fondo del bote y luego un grupo extra de bolsas (yo pongo      mínimo 7), así cuando saques la bolsa que está llena de basura ya tienes      una bolsa de repuesto. Bota el periódico del fondo y lava el bote de la      basura por lo menos una vez por semana o antes si se ensucia más rápido
  2. Ve      limpiando a la vez que vas cocinando, así no te queda tanto trabajo para      después de comer. Un buen atajo es llenar el fregadero con agua caliente y      jabón e ir colocando los elementos sucios sobre la marcha, al terminar no      tendrás que restregar mucho. Otra buena rutina diaria y que ayuda a evitar      la contaminación cruzada es limpiar los gabinetes y el exterior de los      electrodomésticos mientras cocinas
  3. Mantén el      refrigerador limpio y libre de comidas vencidas o dañadas. Esto puedes      lograrlo "reciclando y rehusando" las sobras de comida lo más      pronto posible, almacenando y consumiendo los productos según su fecha de      vencimiento. Por lo menos una vez a la semana vacía la nevera, desecha los      productos que no estén en buen estado y limpia con detalle por dentro y      por fuera
  4. Para      disminuir los niveles de bacterias en los utensilios, reemplaza las      esponjas una vez por semana, asegúrate de mantenerlas secas, fuera del      pote de lavaplatos y cada vez que vayas a fregar pásalas unos 30 segundos      por el microondas. Lava tus trapos de cocina una vez por semana,      preferiblemente con agua caliente.
  5. Limpia las      superficies después de cada preparación, puedes hacerlo rápidamente      pasando un pañito y unas rociadas de desinfectante casero (agua, limón,      bicarbonato y vinagre), así podrás prevenir la contaminación cruzada y el      contacto con los virus que pueden causar varias enfermedades
  6. Evita los      visitantes no gratos (chiripas, cucarachas y hormigas). Para esto conserva      ordenada y limpia la alacena. Cuando tengas unos minutos libres y por lo      menos una vez por semana, tira las bolsas y cajas de alimentos vacías (como      el cereal), limpia los derrames, organiza las latas y limpia las repisas.      En caso de que igualmente lleguen a tu cocina ¡No uses venenos!, prepara      bolitas de azúcar + ácido bórico y escóndela en esquinas o debajo de los      tramos
  7. Evita      olores rancios en los electrodomésticos, límpialos rápidamente cuando se      enfríen después de usarlos, ejemplo: después de desayunar, remueve los      filtros de café y vacía la cafetera para evitar las manchas y el olor a      café rancio. Desconéctalos y realiza con calma el mantenimiento adecuado      para cada uno por lo menos cada 15 días.