El cuidado y protección de nuestra piel es de vital importancia. Una de las partes más sensible es la piel de nuestro rostro. En ocasiones, conocer y poner en práctica cuidados básicos como beber abundante agua y utilizar protección solar, puede no ser suficiente. Un remedio maravilloso es el aloe vera, planta medicinal que contiene gran cantidad de vitaminas, minerales, aminoácidos y antioxidantes. De ella se utiliza el gel que se extrae de sus hojas que posee propiedades cicatrizantes. En el rostro esta planta hace milagros, se ha demostrado que ayuda a eliminar el acné e hidrata de manera increíble la piel. A continuación, puedes encontrar como preparar algunas mascarillas que te harán lucir un cutis envidiable.

Mascarilla fría de aloe vera

Esta mascarilla es sencilla de preparar y no lleva otro ingrediente que no sea el gel que se extrae de la hoja. El cual se licua hasta obtener una mezcla homogénea. Además, se necesita un molde de los que se utilizan para hacer cuadritos de hielo. En este molde se pone a congelar durante toda una noche la mezcla que se obtuvo del aloe vera. Se aplica en todo el rostro dando masajes en forma circular, es recomendable usarla tres veces por semana antes de ir a la cama. Este remedio refresca nuestra piel y actúa positivamente sobre las quemaduras producidas por el sol. Alivia considerablemente el dolor de las lesiones producidas por el acné.

Mascarilla antiarrugas de aloe vera con limón

Las propiedades antioxidantes del aloe vera combinadas con el limón resultan una perfecta combinación para proteger nuestro rostro de las marcas de expresión y esas molestas arruguitas que salen antes de tiempo. Es una de las mascarillas más simples de preparar pues solo se necesita licuar el gel y mezclarlo con dos cucharaditas de jugo de limón. Se puede aplicar todos los días dejando secar la mezcla en el rostro por treinta minutos y después enjuagar con abundante agua.

Mascarilla de aloe vera y bicarbonato para eliminar las manchas en el rostro

El aloe vera aporta elasticidad y firmeza a la piel del rostro y permite hidratarla a profundidad. Sus propiedades cicatrizantes y regeneradoras le permiten a la piel recuperarse de las marcas y manchas oscuras que en ocasiones lo opacan. Para preparar esta mascarilla se necesita mezclar una cucharada de bicarbonato de sodio con el gel de la hoja de aloe vera. De esta combinación se obtiene una pasta que se aplicará cubriendo todo el rostro y dando suaves masajes. Luego de 15 a veinte minutos de debe enjuagar con abundante agua. Se puede utilizar hasta tres veces por semana. Siga este link para obtener más remedios naturales utilizando el bicarbonato de sodio.